"Siempre se hizo así" es la peor cláusula.
- Ingrid Arostegui
- 5 jul
- 2 min de lectura
Actualizado: 6 jul
Hay una frase que se escucha con frecuencia cuando se revisa una reserva de compra:
—"Eso lo vemos más adelante."
Justamente ese suele ser el primer llamado de atención.
Cuantas menos cuestiones queden abiertas para discutir más adelante, menores serán las posibilidades de que aparezcan conflictos, demoras o incluso que la operación no llegue a concretarse.
Lo que no queda escrito… suele volver como problema
He visto operaciones en las que, después de aceptada la reserva, comienzan nuevas discusiones sobre plazos, gastos, documentación, créditos hipotecarios, ocupación del inmueble o situaciones que nadie había previsto.
La mayoría de esos conflictos podrían haberse evitado con una reserva mejor redactada. Una reserva es el documento que debe reflejar todos los acuerdos alcanzados entre las partes. Cuanto más completa sea, menos espacio habrá para interpretaciones o nuevas negociaciones.
La trayectoria no reemplaza un buen proceso Existe la idea de creer que una inmobiliaria, por tener muchos años de actividad en un barrio, trabaja con los mejores procedimientos.
La experiencia aporta conocimiento y merece reconocimiento. Pero la trayectoria, por sí sola, no garantiza que los documentos y procesos hayan evolucionado al ritmo de las necesidades actuales.
En varias oportunidades me tocó acompañar a clientes compradores interesados en propiedades comercializadas por inmobiliarias que llevan muchos años en un barrio. Al revisar su modelo de reserva, advertí la ausencia de cláusulas importantes o la existencia de disposiciones que dejaban desprotegida a alguna de las partes. Al sugerir incorporar esos puntos para brindar mayor seguridad jurídica, la respuesta no siempre fue una explicación técnica:
"¿Me lo vas a decir a mí, que tengo 28 años de trayectoria en el mercado?"
Mi respuesta nunca gira alrededor de los años de experiencia, gira alrededor de una convicción profesional: los procesos siempre pueden mejorarse.
Las reservas y demás contratos no deberían mantenerse iguales durante décadas solo porque "siempre se hicieron así".
Deberían actualizarse permanentemente a partir de la experiencia, de los cambios legislativos, de los conflictos que aparecen en la práctica y del compromiso de brindar mayor seguridad jurídica a ambas partes.
Una reserva aceptada no debe ser la continuidad de más negociaciones. Debe ser el final de la negociación y el comienzo del camino hacia la escritura.
Si querés conocer cuáles son las cláusulas que considero fundamentales en una reserva de compra, te invito a leer mi artículo: Reserva de compra: todo lo que tenés que revisar antes de firmar (y que nadie te cuenta).
En una operación inmobiliaria la confianza no se construye con la antigüedad, se construye con buenos procesos.
Ingrid Arostegui · +54 9 11 2473-1717 · Corredora Inmobiliaria · CUCICBA 7983